Déjame que te cuente un cuento
Déjame que te cuente un cuento,
que sé que te gustara.
El cuento de cuando tu naciste
y los días que vendrán.
No fuiste el primero
y tampoco el último serás,
aunque no por eso
dejas de ser tan especial.
Dios te hizo único y singular.
Mi hombrecito particular.
Por muchos años soñé contigo
y en cómo te quería llamar.
Lucas fue el escogido,
el que me vuelve a emocionar
cuando pronuncio tu nombre
y tu rostro observo girar.
Noche tras noche imaginaba
tu mirada en cada despertar.
¡Que incertidumbre la mía
cada vez que te veía al soñar!
Déjame que te cuente un cuento,
Que sé que te gustara.
Eres el arte que impulsa mi ser,
siento que vuelo al verte crecer.
Han pasado ya seis meses,
y más enamorada no puedo estar.
Mi amor crece y crece
mi pequeño Peter Pan.
Gracias por dibujar esos arco iris en mis días.
Por llenarme los amaneceres de sonrisas.
Por hablar y cantar sin medida.
Por esa personalidad pícara y entretenida.
Pido a Dios que tus ojos siempre me persigan,
y sepa ser un buen ejemplo en tu vida.
Perdóname si algún día no tengo salida
y las cosas no salen como tu querrías.
Solo recuerda algo corazón,
siempre te querré no importa la razón.
Porque cuando una madre ama,
lo hace siempre sin condición.
Eres sin duda, mi gran bendición.
Tierna canción que nace en mi
siendo la causa que me hace seguir.
Tu hijo mío, vive feliz.
Sé honesto, humilde y aprendiz.
Déjame que te cuente un cuento
Que sé que te gustara.
Algo más te quiero enseñar,
tan importante que no puedo obviar.
Dios es la razón de la vida,
el amor y la paz.
Nunca lo pierdas de vista,
pues sin Él nunca nadie serás.